Sin medidas complementarias la eliminación de las retenciones eleva los precios de los alimentos y limita el desarrollo de la agroindustria

Escribe Rubén Ciani.

El gobierno anunció el lunes 14 de diciembre la eliminación total de los derechos de exportación (DEX), usualmente llamadas retenciones, para los productos agropecuarios con excepción del complejo soja para los cuales la medida alcanzará a una reducción de cinco puntos.

Esta medida tendría los siguientes impactos:

Costo fiscal:

Para todo el año 2016 y en base al contexto actual de precios internacionales, tendría un costo fiscal, materializado en menor ingreso por impuestos a la exportación, del orden del 2000 millones de dólares. Para el cálculo de este valor se considera que en forma simultánea se eliminan además los reintegros directos vigentes para ciertos productos regionales. La merma fiscal estimada, representa algo menos que medio punto del PBI.

Precios internos:

Desde el inicio del mes de diciembre el índice de inflación retomo una tendencia ascendente, luego de un período de tasas positivas pero que disminuían mes a mes. (ver http://www.isepci.org.ar/noticias/item/2015-12-17-en-diciembre-los-alimentos-aumentaron-un-11-29).

Las causas del punto de inflexión observado en el IBP y en el resto de los índices de precios, se centran en aumentos en el precio de la carne y de los productos farináceos, componentes de la cadena de maíz y trigo, respectivamente.

En este contexto, se observaron aumentos del orden del 30% en los precios del maíz y trigo en el mercado local en los meses de noviembre y diciembre, a pesar de registrarse caídas del orden del 5% en sus precios internacionales.

Además en el mercado vacuno, la previsión de mejores perspectivas exportadoras impulsaron una retracción en la oferta de los productores pecuarios y en consecuencia un aumento adicional en los precios de las carnes rojas, las que en el período que va desde los anuncios de devaluación y eliminación de los DEX a la fecha, se incrementaron cerca de un 30% promedio en las carnicerías.

Esto refleja una anticipación de los precios a las expectativas de eliminación de las retenciones anunciadas, pero fundamentalmente a la devaluación que finalmente se implementó. Por esta razón los aumentos de precios registrados en trigo y maíz superan a la tasa de los DEX eliminados, que es del 23% y el 20% respectivamente.

En un informe del ISEPCI se calculó que sin eliminación de los DEX, el tipo de cambio implícito para una canasta de alimentos compatible con rentabilidad en el agro, era de 13.32 dls/tn, situación que influiría en un aumento del orden del 20% en la canasta básica alimentario medida por el IBP. (http://www.isepci.org.ar/noticias/item/2015-11-09-el-valor-del-dolar-implicito-en-el-precio-de-los-alimentos-esta-hoy-en-11-20)

Pero además en dicho informe, se alertaba sobre la necesidad de implementar medidas complementarias para evitar un traslado de la devaluación a los precios; con mayor énfasis si para alcanzar un tipo de cambio único, que es el objetivo del gobierno, se eliminaban los DEX. En el mismo se consignaba:

Para la unificación del TCO en los valores estimados en el ejercicio presentado, deberían eliminarse las retenciones y aplicarse medidas complementarias que neutralicen el efecto precio de aquella eliminación.

-Con relación a la unificación del TCO, debe tenerse en cuenta que las retenciones sirven para desenganchar los precio internos de las variaciones de los precios internacionales, o resguardar los precios internos frente a devaluaciones cambiarias.

Rentabilidad de productos:

El impacto de las medidas sobre la rentabilidad de productos, podría clasificarse el alto, medio y bajo, según los productos considerados:

ALTO: En los productos de trigo, maíz y girasol, que son los que mayor caída de precios han registrado en el mercado internacional, del orden del 30% al 40% entre 2001 y 2015; y para los cuales el incremento de renta por eliminación de los DEX varia entre el 20% al 30%.

MEDIO: Los productos regionales en general, en donde los DEX se ubicaban en el 5% para la mayoría de los casos, y además muchas de sus exportaciones recibían reintegros (se supone que serán eliminados también) que neutralizaban en buena parte el efecto de los DEX. Para estos productos, los beneficios de la medida se encuentran en la eliminación del costo financiero existente entre el pago de los DEX y el recibo de los reintegros, que determinaban un largo período.

BAJO: Las soja, ya que la media incluye una reducción de sólo el 5%, la que puede verse neutralizada por el efecto precio de la mayor oferta que ella generaría o más precisamente, que una futura devaluación generaría.

En este caso, debe señalarse además que resulta poco factible que solo la disminución de cinco puntos en los DEX promueva una mayor comercialización de la soja en poder de los grandes productores, considerando que al anunciarse la baja de los DEX había expectativas de una devaluación del 50%.

Agroindustria:

En principio, la medida de eliminación de los DEX elimina además los escalonamientos arancelarios que promovieron la transformación, por ejemplo, de maíz y carne aviar para la exportación. En el informe del ISEPCI de diciembre se alertaba:

Por otra parte la eliminación de las retenciones de los principales granos (Ej: trigo, maíz, soja), implican además la eliminación de los diferenciales arancelarios que favorecen la competitividad y el crecimiento observados en varias industrias agroalimentarias (Ej: farináceos, carnes aviar y porcina, aceites vegetales).

Rubén Ciani es economista e investigador del ISEPCi.