Pobreza: la herencia y los desafíos

Escribe Marcelo Maqueda.

Los salarios mínimos oficiales fueron y son insuficientes para atender las necesidades básicas de los sectores más vulnerables. ¿Cuántos pobres hay en la Argentina? ¿Es posible medir las tasas de pobreza e indigencia en nuestro país, y/o en el mundo? ¿Por qué se intervino el INDEC en 2007? ¿Hay datos y no se publican, o directamente no hay información? ¿Cuál es la incidencia de la falta de información estadística confiable a la hora de elaborar políticas públicas efectivas? ¿Se combate la pobreza o se combate a los pobres? Pobreza 0: ¿Factibilidad, demagogia electoral o voluntarismo?

La pobreza, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), es definida como “la falta de acceso o dominio de los requisitos básicos para mantener un nivel de vida aceptable; con lo que un pobre sería aquel que carece de comida, y/o no tiene acceso a una combinación de servicios básicos tales como educación, salud, agua potable, cloacas, etc. (…) La pobreza no es solo una condición económica, esto es la carencia de bienes y servicios necesarios para vivir, como son los alimentos adecuados, el agua, la vivienda o el vestuario, sino también la falta de capacidades para cambiar estas condiciones”.

El objetivo del siguiente trabajo es intentar aportar herramientas que ayuden a enriquecer el debate en relación a las respuestas a las preguntas planteadas, a partir de la información suministrada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y el aporte complementario de las estadísticas que aporta el Indice Barrial de Precios (IBP) que realiza mensualmente el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi).

Datos

Según los datos del ISEPCi se puede afirmar que el 26,7% de los habitantes del Conurbano Bonaerense (2.900.964 personas) vive en condiciones de pobreza. Que en Chaco esa cifra se eleva a 42,9%, en Corrientes a 43,4%, en Salta 36,3%, en Tucumán 26,8%, en Mendoza 21,2%, en Mar del Plata 24,5%. Estos porcentajes son cercanos a los cálculos de otros institutos de investigación que en estos años encararon trabajos con el mismo objetivo, como el Observatorio de la Deuda Social de la UCA.

Sin embargo, también se podría afirmar que no se conocen datos acerca de la cantidad de personas u hogares pobres y/o indigentes en ninguna ciudad de nuestro país. Esto es así, pues el órgano encargado de publicar los datos oficiales, el INDEC, ha dejado de informar las tazas de pobreza e indigencia en diciembre de 2013, alegando problemas de empalme por un cambio de metodología.

Una historia que no miente:

En el año 2007, el Presidente Néstor Kirchner, antes de terminar su mandato, encomendó la intervención del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). El encargado llevar adelante la misión fue su Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Este dispuso de una patota que se encargó de apartar y perseguir, psicológica y físicamente, a los profesionales y técnicos que allí trabajaban. ¿El objetivo? La manipulación de las estadísticas públicas.

¿Fue casualidad que la invención se haya realizado en 2007? No. Y la respuesta está más ligada a la cantidad de pobres que había en 2007 que al año calendario.

Como se demuestra en el gráfico N°1, desde 1982 a 2006, los datos de pobreza en nuestro país muestran una línea estructural cuya media se establece en el orden del 23,4%. Cabe aclarar que en ese dato pesan los años 1989 (la hiperinflación durante el último año de Gobierno de Raul Alfonsín) y 2002 a 2004 (como resultado de la crisis del año 2001 provocada por el Gobierno de Fernando De la Rua).

El último dato publicado referente a la incidencia de la pobreza y la indigencia en los aglomerados urbanos, antes de la intervención del INDEC, daba cuenta de que  los valores de oficiales de pobreza eran de 26,9% (cuarto trimestre de 2006) en una escala descendente que venía desde la crisis del 2001.

A partir que los datos del INDEC intervenido van siendo cada vez menos creíbles, desde diversas organizaciones de la sociedad civil se construyeron índices alternativos. Entre  ellos, la medición que realiza el ISEPCi desde 2011, (bajo el método de Investigación Acción Participativa) con participación activa de los vecinos y vecinas de los barrios populares de diversas ciudades del país, a la que denominamos Índice Barrial de Precios (IBP). Con los datos de esta medición se puede observar una continuidad en la línea de tendencia, y en los valores de pobreza cuya media, entre 2011 y 2015, se establece en un 26,6%.

Tras la intervención, los porcentajes de pobreza informados por INDEC, marcaban la tendencia a la baja con una curva bien pronunciada: 20,6% (2007); 15,3% (2008); 13,2% (2009); 9,9% (2010); 4,8% (2011); 4% (2012); 3,7% (2013), pero ya sin el complemento y/o fundamento de los valores de referencia para justificar aquellos datos. En particular, la manipulación de los valores de las Canastas Básicas Alimentaria (CBA) y Total (CBT), fundamentales para la medición de la pobreza, bajo el método Línea de Pobreza , así como la del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que da cuenta de la Inflación. Se dejaron de publicar también, los precios de referencia a partir de los cuales se valorizaba dichas canastas, y la inflación se estancó, según el instituto oficial alrededor del 10% anual, para todos esos períodos.

Gráfico N°1:

grafico1

Fuente: CEPED/INDEC (1982/2002), INDEC (2003/2010); IBP/INDEC (2011/2015)

Nota: En ROJO los datos del INDEC intervenido

Gráfico N°2:

grafico2

Fuente: INDEC (2006/2013); IBP/INDEC (2011/2013)

Convengamos entonces, que la decisión de ocultar el recorrido de Línea de Tendencia fue un factor clave a la hora de definir la intervención del INDEC. El Gobierno del Presidente Néstor Kirchner entendió que la curva descendente iniciada en 2003, tendría un punto de rebote desde 2007 hacia adelante.

Cabría entonces pensar que en ese momento se planteó el interrogante: ¿Habrá llegado el momento de implementar medidas de fondo, apuntando a combatir la pobreza estructural? Evidentemente no se tomó ese camino. Resultó más sencillo encomendar la distorsión de la realidad con números manipulados. A río revuelto, ganancia de pescadores. Ganó la mentira.

Matices

Ante un panorama complejo, con un tercio de la población aún bajo la línea de pobreza, el Gobierno kirchnerista apeló a extender una serie de medidas asistenciales, e incorporar otras nuevas tendientes a relativizar la incidencia de la problemática de la pobreza en la vida cotidiana de los sectores más vulnerables. Cooperativas Argentina Trabaja, Asignación Universal por Hijo, entre otros. Siempre sobre la base de las estadísticas distorsionadas del Instituto intervenido.

No se intenta poner en discusión la necesidad de dichas medidas, sino la efectividad y sustentabilidad de las mismas, no solo en cuanto sus posibilidades de producir los cambios en las estructuras que mantienen la desigualdad, sino también para impedir que las retribuciones mínimas sean cada vez más insuficientes ante una inflación creciente.

Estos nuevos y viejos planes sociales, sumados a la apertura de las paritarias que había cerrado el ex presidente Menem en los 90´, así como los incrementos en las jubilaciones mínimas, y en el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) fueron enarbolados como banderas de una política de inclusión.

En el Cuadro N°1 se marcan los valores mínimos establecidos por las Canastas Básicas Totales informadas por INDEC (hasta su discontinuación) y por el IBP entre 2011 y 2015, así como su contraste con la evolución de las Jubilaciones Mínimas, Salario Mínimo Vital y Móvil(SMVM), la Asignación Universal por Hijo (AUH) y los planes Argentina Trabaja.

Cuadro N° 1:

Canastas Básicas Totales (Línea de Pobreza) **  vs Mínimos adquisitivos
Indicador jul-11 jul-12 jul-13 jul-14 jul-15
INDEC $ 1.331,48 $ 1.528,56 $ 1.699,65 (*) (*)
IBP $ 2.531,89 $ 3.393,27 $ 4.486,33 $ 6.057,36 $ 7.193,08
AUH $ 220,00 $ 270,00 $ 460,00 $ 644,00 $ 837,00
SMVM $ 1.840,00 $ 2.670,00 $ 2.875,00 $ 3.600,00 $ 4.716,00
Jub. Mínima $ 1.227,00 $ 1.687,00 $ 2.165,00 $ 2.757,00 $ 3.821,73
Arg. Trabaja $ 1.200,00 $ 1.200,00 $ 1.750,00 $ 2.000,00 $ 2.600,00

Fuente: INDEC/ IBP/MINISTERIO DE DESARROLLO SOCIAL

(*) El INDEC discontinuó la publicación de la valorización de la CBT en diciembre 2013.

(**) La Canasta Básica Total (CBT) establece la Línea de Pobreza. Es pobre toda Familia que reciba ingresos  por debajo de los valores que ésta establece. La Canasta Básica Alimentaria  (CBA) establece la Línea de Indigencia. Toda familia que recibe ingresos mensuales menores a los establecidos por ésta, no cubre sus necesidades mínimas de alimentación. Por lo tanto, es indigente.

Claramente se observa que los mínimos sostenidos durante el mandato de Cristina Kirchner fueron/son insuficientes para atender las necesidades básicas de los sectores más vulnerables. En este marco, el Gobierno Nacional condena  a millones de niños y niñas, trabajadores y trabajadoras, abuelos y abuelas, a continuar por debajo de la Línea de Pobreza.

El panorama es aún más complejo si se toma como referencia la evolución en términos porcentuales de los mismos indicadores.

Cuadro N° 2:

Evolución 2011-2015 según Indicador
Indicador jul-12 jul-13 jul-14 jul-15
POBREZA INDEC 14,80% 27,65% (*) (*)
POBREZA IBP 34,02% 77,19% 139,24% 184,10%
AUH 22,73% 109,09% 192,73% 280,45%
SMVM 45,11% 56,25% 95,65% 156,30%
Jub. Mínima 37,49% 76,45% 124,69% 211,47%
Arg. Trabaja 0,00% 45,83% 66,67% 116,67%

Fuente: INDEC/ IBP/MINISTERIO DE DESARROLLO SOCIAL

(*) El INDEC discontinuó la publicación de la valorización de la CBT en diciembre 2013.

(**) El período de comparación es julio pues es el último mes antes de los aumentos otorgados a los diferentes indicadores.

Se observa una pérdida en el valor adquisitivo en los ingresos mínimos de los trabajadores y trabajadoras en su comparación con la evolución de los aumentos de precios que marca el IBP. Los aumentos en el Salario Mínimo Vital y Móvil y los planes cooperativistas son un 15,1% y 36,6% menores que los aumentos registrados en la Canasta Básica Total. Esto contrasta con la evolución observada en las Asignaciones Universales y Jubilación Mínima. Si bien la AUH registró aumentos un 52% por encima de los precios, es importante resaltar que hasta 2014 el valor de la misma, no llegaba a cubrir los gastos mínimos indispensables para la alimentación básica de un menor de entre 10 y 14 años. El caso de las Jubilaciones Mínimas, marcan aumentos un 14,9% por encima de los precios. El problema para los jubilados es que su Canasta Básica es marcadamente superior a la de una familia tipo. Entre otras cosas, debido a las necesidades de medicamentos.

Entre finales de 2011 y mediados de 2015, en el Conurbano bonaerense, la cifra de personas pobres ha aumentado un 30,6%, según los datos que surgen de cruzar los resultados del IBP con la EPH (Encuesta Permanente de Hogares) que publica el INDEC. Esto quiere decir que hubo 751.263 nuevas personas pobres.

Reconocimiento encubierto

Analizando algunas de las estadísticas que proporciona el INDEC (aun intervenido), se visibilizan algunos datos que trasparentan la carencia o ineficiencia de las políticas públicas para resolver la problemática de la pobreza, en los últimos cuatro años.

Una muestra de ello, son los cuadros que marcan la evolución de la Distribución del Ingreso. Una comparación con la variación de precios informada por el Indice Barrial de Precios, aporta elementos que legitiman los datos de pobreza informados por el ISEPCi.

Cuadro N° 3:

Evolución del salario medio EPH (INDEC) Vs Evolución de la CBT (IBP)

 

  Salario Medio (EPH INDEC) Valor CBT (IBP)  
Período Mediana Var Interanual CBT Var Interanual Distancia e/indicadores
07/11 $ 2.622,00 $ 2.531,89 -3,44%
07/12 $ 3.368,00 28,45% $ 3.393,27 29,42% 0,75%
07/13 $ 4.232,00 61,40% $ 4.486,33 71,10% 6,01%
07/14 $ 5.275,00 101,18% $ 6.057,36 131,02% 14,83%
07/15 $ 6.908,00 163,46% $ 7.193,08 174,34% 4,13%

Fuente: INDEC/ IBP

(*) El período de comparación es julio pues es el último mes antes de los aumentos otorgados a los distintos indicadores.

En el cuadro se observa que no sólo las medianas de los salarios de la población fueron/son insuficientes para cubrir sus necesidades básicas, sino que los aumentos registrados en las medianas de los salarios durante los últimos 4 años han corrido por detrás de los aumentos de los precios. En otras palabras, se produjo una pérdida en el valor adquisitivo del salario medio. Es imposible, entonces, afirmar que entre 2011 y 2015 pudo haberse registrado una retracción en las tazas de pobreza en nuestro país.

Otra particularidad que ofrecen las estadísticas públicas oficiales, es que tiran por tierra las aparentes políticas de inclusión de género en su relación con el mercado formal de ingresos. Como se observa en el Cuadro N° 4, entre 2011 y 2015, las mujeres recibieron menores salarios que los hombres, y lo que es más llamativo, es que la brecha entre la mediana del salario que gana un hombre y la de la que gana una mujer, lejos de reducirse, se ha ampliado.

Cuadro N° 4:

Evolución del Ingreso Medio – INDEC
  HOMBRES MUJERES Distancia
Período Mediana Var Interanual Mediana Var Interanual e/indicadores
07/11 $ 3.000,00   $ 2.000,00   50,00%
07/12 $ 3.500,00 16,67% $ 2.400,00 20,00% 45,83%
07/13 $ 4.500,00 50,00% $ 3.000,00 50,00% 50,00%
07/14 $ 5.800,00 93,33% $ 3.500,00 75,00% 65,71%

Fuente: INDEC

(*) El 3° trim 2015 aun no fue publicado por INDEC (fecha probable abril 2016).

Precios Cuidados

A principios de 2012 el Gobierno de Cristina Kirchner lanzó el programa de Precios Cuidados, de cuestionable efectividad. Mediante el control de la Secretaría de Comercio (de Guillermo Moreno) y llamando a la sociedad a denunciar la falta de los productos involucrados, se puso en marcha esta herramienta que rápidamente dio alunas señales interesantes.

En primer lugar, se trató de un programa cuyos efectos tardaron en llegar a los barrios pobres.

En segundo lugar, el sistema de precios cuidados llegó para reconocer, en parte, los aumentos registrados en el costo de vida, y de una manera indirecta, las tazas de pobreza e indigencia.

La valorización de las Canastas Básicas Alimentaria (CBA) y Total (CBT) en base a los precios publicados por el Gobierno, y su cruce con los datos de ingresos que surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, indican que el 23,6% de la población del Conurbano Bonaerense se encontraría bajo la Línea de Pobreza y que un 5,7% sería Indigente. Mucho más cercanos a los valores publicados por el IBP, que a las estimaciones de los funcionarios o voceros  del Gobierno, poniendo la pobreza por debajo del 5% y la indigencia en cero.

Pobreza 0

El relato del nuevo gobierno retoma la Pobreza 0 que fue una de las consignas de su campaña electoral. Las medidas económicas tomadas hasta ahora no avanzan en esa dirección sino todo lo contrario. En diversos trabajos que publicamos -incluso desde antes del balotaje del 22 de noviembre- venimos advirtiendo ante la inminencia de la eliminación de las retenciones y la devaluación de la moneda y su impacto sobre los precios de los alimentos, sobre la necesidad de proteger los ingresos de los sectores más vulnerables.

El otorgamiento de un bono de $400 extra de fin de año para los que perciben AUH y los que cobran jubilación mínima, es claramente insuficiente. No compensa en proporción adecuada los aumentos inflacionarios de los últimos treinta días, y mucho menos si consideramos que en los meses siguientes los precios no descenderán y los $400 solo son para diciembre. Según el IBP, sólo entre noviembre y diciembre de 2015, el valor de la Canasta Básica Total aumentó $868,48. Más del doble del bono que otorga la gestión de Mauricio Macri.

Tampoco se impulsaron medidas compensatorias para los que cobran salario mínimo, mientras que la quita del impuesto a las ganancias solo alcanza al medio aguinaldo para los que cobran hasta 30.000 pesos. Por ahora el enorme crecimiento de ingresos que percibirán los sectores del agro, es pagado por los aumentos de los precios de los alimentos que debe abonarlo el conjunto de la población, lo cual se potenciará en la medida que empiece la reducción de subsidios con el consiguiente aumento de tarifas de los servicios. Es obvio entonces que los aumentos en los costos de la Canasta Básica de Alimentos y de la Canasta Básica Total, sin compensación de los ingresos de las familias lejos está de producir reducción de la pobreza.

Un elemento positivo de esta nueva administración nacional, es la designación en la conducción del INDEC de un grupo de personas que fueron desplazadas por la intervención kirchnerista, porque en aquel momento se negaron a avalar la falsificación de los datos oficiales que después se llevó a cabo en forma sistemática. Esto debería posibilitar la producción de estadísticas que no solo partan de reconocer los niveles de pobreza existentes a la fecha, sino su evolución real en los próximos años.

El reconocimiento de la realidad es un primer paso indispensable. El siguiente paso son las políticas públicas destinadas a cambiarla. Por ahora no hay elementos que nos hagan ser optimistas respecto a estas últimas.