Múltiples femicidios, no masacres

Escribe Raquel Vivanco*

Durante la tarde del sábado 11 de febrero trascendió la terrible noticia de que 4 jóvenes fueron acribilladas mientras esperaban el colectivo a la salida de un boliche en la localidad de Florencio Varela. Dos de ellas perdieron la vida en el momento y las otras dos se encuentran internadas, una en estado reservado.

Rápidamente se dio a conocer que detrás del múltiple femicidio está implicado un hombre de 36 años que mantuvo una relación con una de ellas y que no habría tolerado la decisión de la joven de no volver a verlo. Al igual que en el múltiple femicidio de Hurlingam, el control, los celos, la autonomía de las mujeres, en definitiva la violencia machista, sería la razón que llevó a estos hombres a asesinar a las mujeres y a las personas de su entorno cercano (familiar en Hurlingam y de amistad en Varela), lo que establece estos hechos como múltiples femicidios y no masacres como lo vienen visibilizando muchos medios de comunicación; quitándole relevancia a una problemática extendida en nuestra sociedad y que en la medida en que no la abordemos con la profundidad que requiere, seguiremos contando la muerte de mujeres por el sólo hecho de serlo.

Desde MuMaLá manifestamos gran preocupación ante esta situación que se reitera cada vez con mayor frecuencia y de manera más cruda, y venimos denunciando que los datos al respecto son alarmantes: 322 femicidios (48 femicidios vinculados) y 9 travesticidios durante el año 2016 de acuerdo al relevamiento que venimos realizando a partir de los medios gráficos y digitales de todo el país, desde la gran movilización del 3 de junio del 2015, en la que el conjunto de la población salió a la calle a exigir el cese de la violencia contra las mujeres.

La provincia de Buenos Aires encabeza el listado de provincias con el mayor número de femicidios del país. Durante el 2016 relevamos en la provincia gobernada por Maria Eugenia Vidal 112 femicidios, dentro de los que contabilizamos 21 femicidios vinculados de mujeres, hombres y niñas/os; y al 6 de febrero de este año relevamos 20 femicidios a los que tendríamos que agregar los femicidios de estas dos jóvenes de Varela.

Mientras escribo esta nota entran a mi teléfono dos mensajes de WhatsApp informando de dos nuevos femicidios, uno en la Ciudad de Buenos Aires y otro en Moreno, en este último caso la mujer había realizado denuncias previas.

Otro dato que surge de nuestro registro de femicidios es que el 17% de las victimas había denunciado a su agresor y el 9% tenia medidas de protección dictadas por la justicia. Lo que nos dice que más de 20% de las víctimas alertaron de la situación que vivían y solicitaron ayuda al Estado, pero así mismo perdieron su vida. Todos estos femicidios se podrían haber evitado si el Poder Judicial hubiera garantizado el acceso a la justicia a las mujeres.

Mientras la violencia machista se recrudece día a día, el Estado Nacional y los provinciales no asumen esta problemática como prioridad en su agenda y nos dejan libradas a nuestra suerte, siguen sin garantizarnos el derecho vivir una vida libre de violencia. Por esto, entre otros tantos reclamos, este 8 de marzo las mujeres argentinas nos sumamos al Paro Internacional de Mujeres, siendo una de nuestras consignas: si nuestra vida no vale, entonces produzcan sin nosotras.

*Coordinadora Nacional de MuMaLá – Mujeres de la Matria Latinoamericana