LOS POBRES QUIEREN OTRO DESTINO

La Reforma Previsional

Escribe Isaac Rudnik

El gobierno busca recortar los ingresos de jubilaciones y AUH, para contar con recursos que le permitan garantizar las reelecciones de María Eugenia Vidal y la del presidente.

Más allá que finalmente logre su objetivo, los obstáculos principales los ponen las masivas movilizaciones que protagonizan los sectores más pobres.

La reforma previsional que se debate en el parlamento nacional cambia sustancialmente la fórmula por la que se venía actualizando, implica una reducción importante, a partir del próximo año, a los ingresos de jubilados y de quienes reciben asignaciones sociales, entre ellas la AUH. Los que defienden y promueven este proyecto afirman que no implicará recorte de ingresos para los sectores afectados. Entre ellos, algunos dicen que sólo perderán de recuperar poder adquisitivo frente a la inflación; otros que quizás pierdan algo al principio pero que ya a fines del próximo año  habrán recobrado lo perdido; por último están los que plantean que con un bono compensatorio otorgado al inicio del nuevo régimen se cierra la brecha abierta con el que está vigente.

Vamos por partes.

Parte I. Los objetivos de la reforma.

Macri cuenta con una gobernadora de Buenos Aires de muy buena imagen, con excelentes posibilidades de aspirar a ser reelecta y aportar los votos necesarios para sostenerse en la Casa Rosada después de 2019. El instrumento político es bueno, pero los recursos económicos son limitados, si se considera que el crecimiento será escaso en el próximo período. En 1992 se creó el llamado Fondo del Conurbano, para compensarle a Buenos Aires los puntos que venía perdiendo en concepto de coparticipación desde los años 80. Cuatro años más tarde quedó congelado en 650 millones de pesos, cifra que sigue siendo el tope que año a año recibe la Provincia, porque cambiar esta situación implicaría recortar recursos al resto de las provincias. La estrategia para obtener los ingresos que garanticen mejoras visibles en la situación provincial en los próximos dos años, se puso en marcha cuando la gobernadora se presentó ante la Corte Suprema reclamando la inconstitucionalidad del congelamiento del Fondo del Conurbano. En agosto del año pasado la Corte dio claras señales que le daría la razón. Con el argumento que se venía un fallo del máximo tribunal, y que había que cumplirlo sí o sí, Macri empezó a discutir con los gobernadores una propuesta que le permitiera descongelar el Fondo del Conurbano sin afectar al resto de las provincias. Así nació la idea de sacarle los recursos que necesitan para la reelección a los sectores que habitualmente tienen poca capacidad de traducir su rechazo en protesta masiva.

Parte II. Los Jubilados y Pensionados.

La nueva fórmula de actualización trimestral se compondrá en un 70% en la inflación, y un 30% en los aumentos salariales promedio producidos en cada período. Cuando se habla de inflación, se tiene en cuenta la inflación general, que siempre ha estado muy por debajo de la que reflejan los aumentos de precios de la Canasta de Jubilados, en la que la incidencia de medicamentos alcanza al 40% del total de sus gastos. Según la Defensoría de la Tercera Edad, la Canasta Básica de los Jubilados noviembre 2015 era de $8611, y dos años después en igual mes de este año es de $17523, o sea subió un 103%. Por su lado la jubilación mínima que hace 24 meses ascendía a $4300, ahora llega a los $7246, o sea que aumentó un 68%. Los ingresos de los jubilados pobres vienen perdiendo por goleada desde hace mucho tiempo, y particularmente durante los últimos dos años. Sus remuneraciones no venían empatando la inflación ni menos superándola. El cambio de la fórmula de actualización agudiza esta tendencia.

Parte III. Los que reciben Asignación Universal Por Hijo.

El valor de la AUH en los últimos doce meses se incrementó un 28%; pero en el mismo período varios alimentos fundamentales de la Canasta Básica tuvieron aumentos que van de 70% (papas), a 33% (leche fluida, quesos, naranjas) pasando por otros que subieron un 43% como los yogures. Según el propio INDEC, este año se acrecentó la cantidad de argentinos que está por debajo de la línea de indigencia, mientras que crece la malnutrición entre los sectores de menores ingresos (mayoritariamente las familias que reciben la AUH). Del  primer al segundo semestre  de 2017, en el conurbano bonaerense, el porcentaje de niños y adolescentes con alimentación deficiente pasó del 43% al 47%. Al igual que los jubilados, la actualización de los montos de la AUH, no equiparaba los aumentos inflacionarios, especialmente en los alimentos básicos; el cambio propuesto ampliará aún más la brecha entre ingresos y gastos indispensables de las familias más pobres.

Parte IV. Quienes pagarán la reelección en Buenos Aires y la Nación.

En nuestro país hay aproximadamente unos siete millones y medio de jubilados y pensionados, y cerca de nueve millones de niños y niñas que cobran la AUH. Entre los primeros unos cinco millones y medio (70%) cobran la mínima, o reciben pensiones con montos aun menores a esa mínima. Por lo que junto a la inmensa mayoría de las familias que reciben la Asignación por Hijo, conforman la porción fundamental del tercio de nuestra población que está por debajo de la línea de pobreza. Allí está concentrada la obtención de los recursos que Macri pretende obtener para que gaste la gobernadora y garantice la reelección de ella y la suya. Una compleja trama de cambios en la distribución de la recaudación fiscal entre la nación y las provincias completó un acuerdo con los gobernadores que permitió la media sanción en el senado, y posibilitaría que suceda lo mismo en la Cámara de Diputados. La mesa estaba servida para que el gobierno finalice con un nuevo triunfo, un año plagado de éxitos. Pero la vida da sorpresas.

Sorpresas del Miércoles 13.

Decenas de miles de personas provenientes de los barrios más pobres del conurbano y de la CABA, empezaron a confluir al medio día sobre el centro de la Ciudad. Para sorpresa de propios y extraños, partir de las 14 hs la multitud, calculada en cien mil personas, llenó todos los carriles  de la Avenida 9 de julio, incluidos los del metrobús, desde Avenida San Juan hasta Avenida de Mayo, donde se realizó el acto. Por esas horas el gobierno decidía adelantar sorpresivamente para el día jueves la convocatoria a sesión de los diputados, con el objetivo de sancionar las leyes de reforma jubilatoria y reforma fiscal. Buscaban ponerle la frutilla final a este postre de fin de año. La movilización reunida en la Avda 9 de Julio marcha entonces al Congreso, para instalar allí una vigilia hasta el día siguiente y estar presente al momento de debatirse los proyectos oficialistas. La gendarmería reprime -sorpresivamente tratándose de una movilización tan masiva- y le impide llegar, produciéndose forcejeos y fricciones de las que salen golpeados y mordidos por perros de la policía algunos diputados y diputadas nacionales, y son detenidos varios manifestantes.

Sorpresas del jueves 14.

Las columnas de los Movimientos Sociales, sindicatos y partidos políticos opositores marchan al Congreso Nacional a la hora en que está convocada la sesión de los diputados, y son recibidos en las inmediaciones por las balas de goma y los gases de la gendarmería. Decenas de manifestantes son detenidos. Al interior del Congreso el oficialismo sorpresivamente no consigue reunir el mínimo de los diputados nacionales necesarios para iniciar la sesión y debe levantarla. Por ahora no hay ley.

El efecto de la masiva manifestación reprimida el miércoles, amplió la convocatoria para el día siguiente, a la que sumaron las dos CTA. Por su lado la CGT, además de llamar a manifestarse amenazó con un paro general. A su vez la dura represión del jueves instaló una imagen caótica de la que algunos diputados se escabulleron, restando al número necesario para que empiece la sesión. En suma, sin las movilizaciones del miércoles y jueves el gobierno hubiera estado mucho más cerca de alcanzar su objetivo.

El principal elemento mal calculado por los estrategas de Cambiemos a la hora de implementar su estrategia, es la capacidad de movilización de los sectores que van a ser afectados por este ajuste. Seguramente pensaron sólo en los jubilados como una foto aislada, y no tuvieron en cuenta que los abuelos son parte de cientos de miles de familias que a duras penas sostienen sus presupuestos contribuyendo entre todos sus componentes. Por eso la manifestación del día miércoles adquirió una envergadura inesperada.

El segundo elemento mal evaluado, es el impacto negativo que produce en sectores medios –más allá que allí el recorte pueda ser mejor absorbido por presupuestos más holgados- que se concrete una restricción importante sobre las ya reducidas remuneraciones de jubilados y pensionados. No hay ningún argumento convincente que pueda justificar una medida de este tipo.

Los pobres e indigentes de la Argentina se han convertido en protagonistas fundamentales de la realidad política nacional. No sólo porque los números son cada vez más significativos y preocupantes, no sólo porque dan motivo a que ríos de tinta se vuelquen en periódicos y libros, sean tema de debate constante, ejes de tesis doctorales que les dan prestigio a los portavoces, los cuales hacen interpretaciones acertadas o ridículas,  profundas o superficiales, y otros etcéteras. Son protagonistas porque se manifiestan todo el tiempo mostrando que no se conforman, que no aceptan el destino de excluidos, marginados y pobres e indigentes para siempre, no quieren que la sombra del presente injusto que les tocó hoy, abarque a sus hijos y nietos.

Por eso marchan y van seguir marchando todos los días buscando otro destino mejor.