No le creo a ningún medio, mucho menos al gobierno

Escribe Macarena A. Fernandez Zarlenga*

“No le creo a los medios y mucho menos al gobierno” Sara Hebe.

El lunes 18 de diciembre de 2017, protestas masivas y represión policial mediante, se aprueba en Argentina la reforma provisional que atenta contra el aumento de la jubilación y pensión de nuestrxs viejxs, bajando éste de un 14% esperado para marzo, a un sólo 5,7%. A esto se le suma el proyecto de reforma de la ley 661, presentado en la legislatura porteña, que retrocede veinte años de conquista de derechos en el trato a lxs adultxs mayores internados en establecimientos geriátricos, volviendo a permitir, en caso de necesidad, las sujeciones y sacando de su atención y tratamiento, a profesionales capacitados e idóneos para la tarea, como son lxs Trabajadorxs Sociales.
En estos últimos años, se ha observado que hay una problemática emergente en los cambios de la estructura poblacional global que necesita ser atendida. Hay un crecimiento del envejecimiento poblacional, el aumento de la edad cronológica de las personas. Tomando datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que para el año 2050, la población de adultxs mayores, se duplicará. Con este panorama, la presidenta del FMI, Christine Lavarse, “nos sorprende” diciendo: “…los viejos viven demasiado, siendo un riesgo para la economía global, planteando que hay que hacer algo ya.” Y así está siendo, con el modelo que nos propone Cambiemos, que responde favorablemente a este pedido, reduciendo el gasto nacional a un 20%, ajustando a lxs más vulnerables, es decir:  lxs que menos tienen y más necesitan de la atención de Estado. O sea que, como dice Gabriela Michetti, le sacamos a los que se llevan la mayor parte de la torta, aquello que aportaron toda su vida, durante toda su actividad laboral, formal, informal, pero le reducimos y/o sacamos impuesto a las ganancias mineras, a los grandes empresarios que equiparan toda la riqueza, impidiendo una distribución equitativa de la misma, a nuestro pueblo. Es decir, hay un Estado presente donde No se lo necesita.
Siguiendo en la misma línea, este modelo que nos propone Cambiemos, también trabaja en el avasallamiento de los derechos de nuestros niños y niñas que con la asignación universal por hijo (AUH) garantizan su alimentación, acceso a educación y salud. Sabemos que, con esta rebaja en el porcentaje, lxs viejxs y lxs niñxs más pobres, van a pasar hambre y es probable que muchos de ellxs que aún tienen un techo, lo pierdan, quedando en situación de calle.

La Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las personas mayores -por la cual nuestro país asumió el compromiso de adecuar su legislación interna, sus instituciones y las políticas- manifiesta:

El objeto de la Convención es promover, proteger y asegurar el reconocimiento y el pleno goce y ejercicio, en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales de la persona mayor, a fin de contribuir a su plena inclusión, integración y participación en la sociedad.”

Así mismo, la Ley 23.849, donde se aprueba la Convención sobre los Derechos del Niño, sancionada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 20 de noviembre de 1989, manifiesta:

Art. 3. Inciso 2. “Los Estados Partes se comprometen a asegurar al niño la protección y el cuidado que sean necesarios para su bienestar, teniendo en cuenta los derechos y deberes de sus padres, tutores u otras personas responsables de él ante la ley y, con ese fin, tomarán todas las medidas legislativas y administrativas adecuadas.”

La situación social que estamos viviendo como país, principalmente los más afectadxs por las políticas neoliberales que nos propone el “cambio” de Macri, nos invita a reflexionar, a debatir, nos invita a unirnos. Pero esto recién empieza, es importante que no haya silencio. En estos últimos días salimos a apropiarnos de las calles y hacer escuchar nuestra voz, porque le dijimos NO a la Reforma, No a este modelo que traicionó al pueblo. A cada paso del “cambio”, miles de pasos del pueblo, cacerolas, cantos de protesta, aplausos, sin frenarnos, porque lo único que busca este modelo de gobierno es beneficiar a los más poderosxs y ricxs y violentar nuestros derechos.

Macarena A. Fernandez Zarlenga*. Lic. En Trabajo Social. Precandidata a Defensora de los Derechos del Niños, Niñas y Adolescentes.