Lo que dejó la reforma previsional

¿Pensaba Cambiemos que la sociedad no iba a manifestar su profundo rechazo a una medida sumamente perjudicial para lxs más pobres de nuestro país?

Escribe Roberto Valverde*

En un fin de año intenso, de fuerte conflicto político, de pronunciado distanciamiento entre el sentir popular y los deseos de Cambiemos y los grupos de poder, amplios sectores sociales hicieron sentir, en todo el país, su descontento por el contenido de la reforma previsional y la forma en que el gobierno busco imponer el debate.

Marcos Peña debió salir a dar explicaciones en una conferencia de prensa. En la misma ubico el poder político LEGITIMO del lado de las instituciones del liberalismo representativo. Esta es una definición política. Para generar consenso “hablamos con legisladores y gobernadores”. Desconocen que, en este país a diferencia de otros países latinoamericanos, los sindicatos son fuertes. Los movimientos sociales también. Organizaciones políticas que construyen su legitimidad y su desarrollo político entre lxs más pobres de nuestro país. Y, que la sociedad Argentina defiende con firmeza y decisión política cuando pretenden arrancarle derechos conquistados en las calles.

¿Pensaba Cambiemos que la sociedad no iba a manifestar su profundo rechazo a una medida sumamente perjudicial para lxs más pobres de nuestro país? ¿Acaso Cambiemos creyó que el triunfo, logrado hace poco, avala totalmente el establecimiento de políticas públicas para gobernar contra los intereses de amplias mayorías sociales? Olvidan que prometieron pobreza 0 y también por ello construyeron mayoría electoral.

Parecen, desde Cambiemos, desconocer que nuestro pueblo tiene “en el lomo” una larga trayectoria de disputa política contra proyectos que pretenden restringir derechos y posibilidades, también subestima a los movimientos sociales, fogueados en años de lucha popular y disputa contra el neoliberalismo. Aun habiendo transitado diferentes caminos durante la década anterior, los movimientos han crecido en representación política y extensión territorial en comparación con los años duros del neoliberalismo. Aquello que tan bien parecía haber interpretado Cambiemos, la correlación de fuerza inicial, parece haberla olvidado a la hora de avanzar de manera tan torpe y antidemocrática con el proyecto de reforma previsional.

Dijeron que no cambiarían el sistema previsional durante la campaña. Que su gobierno se preocuparía fuertemente de los jubiladxs. Y la sociedad por ello también lxs votó.

Si el gobierno piensa, que el apoyo electoral expresado en su triunfo en las últimas elecciones, es “un aval” para contradecir el pensamiento de amplias mayorías sociales se equivoca enormemente. Y esas mayorías pondrán en juego su poder político fundamental, el que ninguna elección puede arrebatarle y, el que, en ocasiones, no logra expresarse fuertemente en los espacios institucionales del poder liberal. Por eso las vallas y la represión.

Las correlaciones de fuerzas se construyen de manera específica para cada situación, y sobre temáticas puntuales. El triunfo de Cambiemos no representa un aval claro al ajuste, la apertura indiscriminada, la vuelta de la bicicleta financiera, ni la privatización masiva de tareas que actualmente desarrolla el Estado.

Quienes conducen el Gobierno, deben entender, que una parte no menor de la sociedad les creyó. Que iban a combatir la pobreza, y que el objetivo central de su gobierno sería POBREZA 0. Prometieron ocuparse de la generación de empleo, manteniendo todos los dispositivos de protección social que, luego de años de disputa política y social por parte de los movimientos sociales, se habían establecido (aún con limites) como política de Estado. Pero esta reforma previsional también afecta fuertemente a quienes tienen derechos adquiridos como la AUH.

Con sus decisiones centrales en materia económica el Gobierno desfinanció el Estado quitando impuestos a las mineras, a las exportaciones, no gravando seriamente la renta financiera, ni castigando impositivamente a los grandes ricos evasores que tiene nuestro país. Sí mostró decisión para ir a castigar a lxs más pobres, a quienes en verdad les cuesta poner la mesa para comer todos los días. Dijeron otras cosas en su campaña, por eso obtuvieron apoyo electoral.

Más de 500.000 personas marcharon en todo el país contra la reforma previsional. Los medios hegemónicos, no lograron empañar tamaña demostración de niveles de conciencia por parte de lxs más humildes de nuestro país.

La Reforma Previsional, representa, más allá de su aprobación, una derrota para el gobierno. Durante estos años de gestión han intentado despegarse del rótulo de “gobierno de derecha”. En este conflicto una parte no menor de la sociedad, movilizada y atenta, sumada a una oposición unificada y con nuevas representaciones logró desenmascarar los intereses centrales del gobierno, menos plata para los más pobres de este país, más plata para pagar deuda.

Autoproclamaron que traían “el mejor equipo de los últimos 50 años”. Claro, algunxs también les creyeron. Desconociendo la fuerza que tiene en la defensa de sus derechos el pueblo argentino demuestran, que a ese equipo, le falta calle.

 

Roberto Valverde*

Lic en Ciencias Politicas y Administración Pública.

Docente universitario en contextos de encierro. Universidad Nacional de Cuyo