El Posadas es nuestro: radiografía de un gigante

El hospital Posadas fue creado por iniciativa de la Fundación Eva Perón y se construyo según proyecto del Dr. Ramón Carrillo, primer ministro nacional de salud. El mismo se inauguro en 1958, orientado al tratamiento e investigación de enfermedades respiratorias, pulmonares y la tuberculosis, se llamo “Instituto Nacional de la Salud”. Bajo su órbita, se crearon once institutos que estudiaron diversas especialidades clínicas. Hacia el año 1968, y ante el crecimiento poblacional de la zona se decidió disolver los institutos y crear allí el Hospital General Nacional de Agudos que abre sus puertas a la comunidad cerca del año 1971.

Por supuesto no estuvo ajeno a la dictadura militar ya que el 28 de marzo de 1976, tomo la dirección un mando militar y se instalo un Centro clandestino de detención en el predio del hospital conocido como “El Chalet”. Aun once trabajadores del nosocomio continúan desaparecidos.

En los 90 a raíz de los recortes y privatizaciones pasó a una tutela compartida entre la provincia de Buenos Aires y la nación, perdiendo recursos económicos, generando incertidumbre en las decisiones y debilitando el funcionamiento.

En el año 2007 se vuelve a nacionalizar y se destinan fondos para la construcción y mejora de las instalaciones. Pero la historia reciente no promete una mejor atención, sino que por el contrario todo indica que empeorará.

El pasado 15 de enero se dio a conocer la disposición de la dirección ejecutiva del Hospital Nacional Prof. A. Posadas por la cual se dejaba sin trabajo a 122 personas.

El listado fue confeccionado con fecha 12 de enero. Allí se encontraban con nombre y apellido los trabajadores que tenían la suerte de renovar su contrato. Estaban todos los más de 6000 trabajadores, o casi, faltaban 122. Dijeron las autoridades: “los que no estén allí se tienen que considerar despedidos”.

Esos 122 que no integraban la lista, se encontraban al igual que el 80% de los trabajadores del hospital con un contrato precario denominado “contrato posadas”. Muchos llevan varios años trabajando con esa contratación, el caso de algunos técnicos que llevan casi 15 años o enfermeros con más de 20 años de antigüedad. Muchos rindieron y son planta permanente pero por algún motivo aun no los efectivizan. Todos, absolutamente todos, trabajan todos los días dando mucho más de lo que reciben para garantizar una atención digna a nuestros vecinos.

De los 122, mas de 50 son enfermeros  del turno noche a los que de manera arbitraria y unilateral hace más de seis meses les cambiaron las condiciones laborales pasando de 10 a 12 horas de trabajo. Estos trabajadores se encuentran dentro de un amparo judicial, la justicia dictaminó a su favor y obliga al hospital a respetar sus condiciones. El hospital nunca acató la resolución judicial. Estos enfermeros desde hace seis meses reciben un recorte del sueldo, por el que pasaron a ganar solo el 20%. Ellos nunca dejaron de ir a trabajar. Hoy, como si fuera poco, son parte de los 122.

Esta medida desmedida de la dirección del hospital genera una gran falencia en la atención y en los servicios básicos que presta el Posadas. Se recortó personal en la terapia de adultos, en la terapia pediátrica y los tratamientos de pacientes oncológicos. Echaron a la única técnica de anatomía patológica que tenía el hospital. Ella ingresó en el año 2002, siempre tuvo el “contrato posadas”, y se ocupa de determinar los tratamientos a seguir para cada paciente con cáncer.

La violencia permanente y la provocación ante cada reunión, reclamo o actividad son una postal diaria del último mes. Arriba de la autopista, a ambos lados, debajo del puente y dentro del predio del hospital abundan los uniformes verdes de la gendarmería pertrechada con todos sus juguetes.

El mismo 15 de enero publicaron los listados con el Posadas rodeado por gendarmería. Las autoridades de todos los órdenes se negaron a recibir a los despedidos. Cada reclamo que se realiza, como si se tratara de una carrera de postas, te pasan de ventana en ventana, de oficina en oficina y de ministerio en ministerio. Es un despropósito achicar el estado. Es inadmisible no tener enfermeros y técnicos especialistas en un lugar como el Posadas.

Nuestro hospital tiene un área de influencia de 6.000.000 de habitantes, si leíste bien seis millones, y con los despidos hubo noches que la terapia de adultos solo conto con 3 enfermeros.

Nuestro hospital recibe derivaciones de todo el país, es centro de referencia nacional para el tratamiento de patologías de alta complejidad. Allí se atienden todos los días entre 1500 y 2000 personas, más de medio millón de personas por año reciben atención y tratamientos de todo tipo en sus 72.000m2 de superficie cubierta.

Se encuentra dividido entre la parte nueva conocida como “Puerto Madero” y la parte vieja conocida como “la villa de emergencia”. Este solo comentario da cuenta de las condiciones edilicias en las que miles de pacientes recibimos atención y miles de trabajadores desarrollan sus tareas diariamente.

Así y todo, con todo, es nuestro. Es el hospital al que llegas buscando una persona desaparecida, con un accidentado en la autopista, con una emergencia psiquiátrica o con un cuadro respiratorio agudo de un bebe. Y siempre hay un medico o enfermero dispuesto a atender con profesionalismo y amor al paciente.

Es nuestro, es símbolo de salud, de humanidad, de lucha y de resistencia.

Es nuestro y lo vamos a defender, porque en el Posadas, al igual que en el Inti, No sobra nadie. En salud, no sobra nadie.

Autora:

Prof. Sibila Botti

Libres del Sur – Morón